HISTORIA OCAMPO GTO.

ETAPA PREHISPANICA

El territorio del municipio de Ocampo se encuentra  en el área marginal de Mesoamérica, que es poco propicia para el desarrollo de pueblos con gran riqueza cultural,  su aridez y ambiente semidesértico  que  solo permitió ser poblada por indígenas nómadas dedicados principalmente a la caza y  a la recolección ,llamados  genéricamente ”chichimecas”(cuya etimología mas aceptada es :linaje de perro).

 

En la región del actual municipio de Ocampo, el pueblo chichimeca predominante eran los guachichiles , que se caracterizaban por ser los  más belicosos, estos  merodeaban desde Saltillo hasta San Felipe , su centro de operaciones fue el tunal grande, el cual, aparte de servirles como refugio o escondite , era una enorme fuente de alimento. El nombre de guachichil significa “cabezas pintadas de rojo”, este nombre se les dio porque se pintaban las cabezas y el cuerpo con un colorante rojo, obtenido de la mezcla de distintas hierbas  y de sustancias de origen mineral procedentes de San Luis Potosí.


En el  municipio se han encontrado vestigios de culturas probablemente  influenciadas por  Mesoamérica, un ejemplo es “ El Cóporo” sitio que  se localiza en el cerro del mismo nombre, situado entre las  comunidades del Torreón, el Tigre y la Tinaja,    de suma importancia por la cantidad y variedad de objetos encontrados allí . Actualmente se  realizan  trabajos de excavación por parte de personal  del INAH (Instituto Nacional de Arqueología e Historia)  según los estudios que se realizan actualmente la cultura que se desarrollo en este sitio fue la cultura chalchihuites o cultura Lafarrería  (tolteca -chichimeca tempranos) y este sitio contaba con una población de entre 1000 y 1500 habitantes.


El monte del Conejo es otro sitio  con vestigios arqueológicos que se encuentra a dos kilómetros de La Tinaja en este lugar se han encontrado  a flor de tierra objetos de uso cotidiano, como: hachas, mazos, cuchillos, flechas, cazuelas, copas, etc. 
En la falda del cerro del Colorado, sitio cercano al Cóporo, se han encontrado también objetos tallados en cerámica.

 En  la comunidad de Cabras de Guadalupe cuando se construyó la carretera de Ocampo a León se encontraron bastantes restos y entre estos  dos cabezas de piedra tallada. Estudios arqueológicos revelan que esta región fue habitada aproximadamente entre los años 350 a 1200  D. C. En este lugar se encuentra una variedad de cerámica que se ha clasificado según las características entre las que sobresalen: vasijas, trípodes, escudillas. Además de  la  cerámica  encontramos restos arquitectónicos caracterizados por escalinatas, cimientos, pirámides escalonadas, así como abundantes, puntas de flechas y figurillas de barro.

 

 

 

 

 

 

 

 

ETAPA COLONIAL

 

Un hecho histórico que tuvo como consecuencia el desarrollo de la región en la que se encuentra nuestro municipio fue el descubrimiento de las ricas minas de plata de Zacatecas en 1546, pues  esto dio lugar a  la apertura de la Ruta de la Plata, lo que influyo para que muchos españoles poblaran esta área al establecer los puestos frontera y villas españolas que se crearon para que los habitantes se defendieran de los ataques chichimecas.


Una vez llegada la paz entre los Españoles y los Indigenas , se dio una corriente migratoria masica de españoles y criollos a amabas partes del camino Mexico – Zacatecas, de esta aera se establecieron ininterrumpidamente estancias ganaderas y de cultivo desde San Felipe a Zacatecasm mesones y posadas. Sobre esta infraestructura baso su desarrollo la sociedad regional a lo largo del siglo XVII. Los indígenas que aun se mostraban remisos a concentrase en poblaciones, debieron aceptar las ordenes reales para congregarse para mejor controlarlos y adoctricnarlos mejor. Esta medida dejo grandes extensiones de tuerra deshabitadas y susceptibles de convertirse en estancias ganadeeras o rancjos agrícolas, la reion de san Felipe fue un ejmplo.

San Felipe fue erigido Parroquia, quiza, inmediatamente después que lo dejaron los agustinos, en 1583. sin embargo, son contadas las referencias sobre l ultimo cuarto del siglo XVI, pues en 1610 eb qye esta fechado el libro Primero de Bautismos, por lo tanto, hay un importante vacio de información en estros primeros años que nos impide conocer paso a paso su desarrollo historico y el de Ocampo.

En el ultimo cuarto del siglo XVI y primera mitad del XVII la gran mayoria de la tierra fue entregada en merced y que sus receptores fueron principalmente modestos labradores y ganaderos criollos. En le siglo XVII muchas de estas tierras fueron acumuladas por los duelos de Cienega de Mata, sobre todo la parte correspondiente a la actual jurisdicción de Ocampo. Esta concentración se inicio con el primer dueñlo de Cienega de Mata, Pedro Materos y su hijo Diego. Esos bienes, ya considerables a principios del siglo XVII, pasaron a su nieto Agustin  Rincón, que parecio tan activo y comptrador como su auelo. Extendio sus posesiones, mediante compras que hizo a los modestos labradores criollos de toda la zona norte de San Felipe, hasta mas alla de la Estancia de San Juan del Vaquero, hasta san Isidro.

En 1645 tenia ya en sus cofres los titulos de 87 instancias, entre ellas las de san Juan y de 180 caballerias. A su muerte, el unico heredero fue el licenciado Pedro Rincón de Ortega, cura de Aguascalientes, quien poco antes de morir constituyo el Mayorazgo Cienega de Mata a facor de su sobrina casafa con el capitan Nicolas Gallardo, el hijo de estos, Jose, fue el primero que llevo el apellido Rincón Gallardo, que vino a ser una de las poderosas familias del Virreinato. En 1697 compondria 119 sitios de ganado mayor y menor, 2 potreros y 219 caballerias de los cuales varios titulos entraban en la jurisdicción de Ocampo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ETAPA REVOLUCIONARIA

 

Durante esta etapa de nuestra historia nuevamente  el municipio fué protagonista  de hechos, ya que el 16 de julio de 1916 bajaron del cerro  de Santa Bárbara   un grupo de ladrones que se hacían pasar por revolucionarios, vencieron a la tropa de  resistencia que ahí había dando muerte a varias personas. Posteriormente se dirigieron a la hacienda de Santa Bárbara en donde reunieron un  grupo de aproximadamente 600 hombres y de ahí marcharon hacia Ocampo, donde fueron sorprendidos por la gente que defendía al pueblo, los cuales se apostaron  en las azoteas y en la torre de la iglesia dando muerte a gran cantidad de ellos,  haciéndolos huir  con rumbo a San Felipe, pero no sin ser perseguidos por la partida militar que se encontraba en Ocampo, lugar donde fueron derrotados por los vecinos del lugar y de  San Felipe en el Cerro del Santero.


Otro de los eventos armados que el municipio presenció fue la batalla de la Hacienda de las Alazanas donde un grupo de personas que se hacían pasar por villistas, ocuparon la hacienda y en ese entonces se unieron los destacamentos de San Isidro, Ocampo, San Felipe y la Quemada al mando de Don Jesús Romo y Don David Aranda, estos se concentraron en la hacienda derrotándolos.


Luego se dieron a la tarea de sacar de ahí a todos los pseudo- villistas que se habían robado ganado, semilla, aves etc., llevándose estos bienes de regreso a sus lugares de origen y expulsando a los facinerosos dejando en la hacienda  tan solo un pequeño grupo de soldados.

 

 

 

 

 

 

 

 

ETAPA CRISTERA

 

En 1927 las  hostilidades entre la iglesia y el estado llegan a su punto de ruptura, el enfrentamiento pospuesto desde las leyes de reforma, lleva en estos años de luchas intensas posrevolucionarias a una de las rebeliones mas controvertidas de la historia, el movimiento cristero.


Las primeras zonas del país que se levanta en armas son las zonas limítrofes de Nayarit, Zacatecas, Guanajuato y Michoacán, siendo los altos de Jalisco uno de los focos de insurrección mas importantes. En 1929 a partir de la promulgación de los llamados “arreglos”, los cristeros empiezan a deponer las armas pero tarda aún, un mes en ser pacificado el país. El saldo  que se calcula al final de este movimiento es de 90 000 combatientes muertos, entre oficiales, soldados  y cristeros.


La actividad cristera en nuestro municipio fue de gran relevancia cuyos orígenes están en nuestro municipio  entre ellas podemos  destacar al Padre Pedro Pedroza.


Durante la persecución del gobierno federal hacia los sacerdotes católicos los servicios religiosos se celebraban en casa del Sr.  Bernardino Camacho, al amparo del silencio de los pobladores del lugar. Para combatir esto, fueron enviados varios destacamentos de soldados, pero algunos desertaron para defender la causa cristera, entre ellos un militar de alta escuela llamado Domingo Aranda.


Don Primitivo Jiménez era originario de la Sierra Gorda de Guanajuato y fue capitán de las fuerzas cristeras de la región, derrotando muchas veces a las fuerzas federales. Pero siendo derrotado y aprehendido en San Juan de Llanos por Natividad López, quien lo llevo a Dolores Hidalgo donde fue  fusilado junto con su asistente.


Sin embargo el movimiento cristero no cesó, por que el brazo derecho de  don Primitivo Jiménez, que se era el Sr. Juan Negrete logró escapar y continuo la lucha, hasta que fue muerto el 26 de diciembre de 1927 junto con su hermano Pablo Negrete en la batalla de la base de  Guello, siendo derrotados por el Coronel Cedillo y Palma a cargo de un regimiento de 800 soldados.


Pero aún a pesar de que muchos líderes cristeros murieron fusilados, el movimiento no ceso ya que aparecían nuevos líderes como don José Martínez, quien derrotó al regimiento de Trinidad López el 3 de mayo de 1929 en el Cañón de la Peña Llovedora, en el Cerro del Pájaro.


Mientras se desarrollaban estos hechos, la casa parroquial de Ocampo se usaba como cuartel militar, mientras que los oficios religiosos a cargo del cura Pedro Pedroza y su vicario Valente Luna se celebraban en las casas particulares de Ocampo y de las poblaciones aledañas, siempre protegidos por los habitantes, permaneciendo en esta situación hasta el 21 de junio de 1929, cuando se restablecieron las libertades de cultos por parte del gobierno federal.